viernes, 1 de junio de 2012

Fantasías


Esta noche le hablaré
de amor a mi almohada,
me imagino que no eres tú
porque no existes en mi cama.
Es hermoso amar a alguien
y que difícil es besar el aire
si no tienes a ese alguien.
Que lindo se siente
enviarle rosas a ese amor esperado
y que miedo se siente
no poder dárselo de mi propia mano.

Soy infeliz de pensarte
en brazos de otro amante,
sabiendo que eres feliz
dándoles los besos que soñé,
regalándole tu calor de mujer.
Inmerecido soy de pretender
todo o parte de lo que eres.

Por eso, en las noches,
me gusta jugar con mis sueños,
sueño que soy el dueño
de tus pensamientos,
me imagino que vienes
y me robas mi espacio y mi tiempo
para ser uno solo
y entregarnos en cuerpo y alma.
Me gusta pensar
que me dejas sin razón
porque me vuelves loco
cuando me entregas tu pasión,
cuando me robas mis besos
y me ofreces los tuyos llenos de fuego.

Amor, sé que nunca serás mía
como tuyo soy.
Róbame todo, todo;
menos mis fantasías…
es lo único que me mantiene con vida,
en ella mis abrazos te dan arrullo,
mis manos pueden acariciar
todo tu universo,
mi boca no toca más carne
que tus labios,
en mi fantasía nunca me reprimo
para decirte ¡te amo!,
mil veces ¡te amo!

Solo en mi fantasía
puedo alucinar que me amas,
que me extrañas si no escuchas mi voz
en la hora del amor,
si no me ves en cada segundo
que dios nos ha regalado.

Me gusta soñar que me celas,
que controlas mi diario,
mi horario, mi agenda
y hasta la hora en que te llamo
para decirte ¡buenas noches amor!
antes de irme a dormir.
Amor mío, mátame,
has de mí lo que quieras,
pero no pretendas matar
este sueño, esta dulce fantasía
de este loco enamorado;
enamorado de un amor imposible
que es igual a enamorarme
de una piedra.
Al final, mi amor,
con mi fantasía no le hago daño a nadie,
menos a ti… mi amor perdurable.

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